Si quieres mejorar tu vida, debes correr tu propia carrera.
No importa lo que la gente pueda decir de ti.
Lo importante es lo que te digas a ti mismo.
No te preocupes de las opiniones ajenas siempre y cuando sepas que estás haciendo lo correcto.
Puedes hacer lo que gustes mientras a tu conciencia y a tu corazón les parezca justo.
No te avergüences de hacer lo que consideras correcto; decide lo que está bien y aférrate a ello.
No caigas en el hábito de medir tu propia valía en función de la valía de los demás.
Recuerda:
“Cada segundo que inviertas en los sueños de otro, te estás apartando de los tuyos.”



