Solo te pido que me escuches (Vídeo reflexión)

Solo te pido que me escuches (Vídeo reflexión)Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a aconsejarme, no estás haciendo lo que te pido. Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a decirme que yo no debería sentirme así, no estás respetando mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a aconsejarme, no estás haciendo lo que te pido.
Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a aconsejarme, no estás haciendo lo que te pido. Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a decirme que yo no debería sentirme así, no estás respetando mis sentimientos.



Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a aconsejarme, no estás haciendo lo que te pido. Cuando te pido que me escuches y tú empiezas a decirme que yo no debería sentirme así, no estás respetando mis sentimientos.

Cuando te pido que me escuches y tú piensas que debes hacer algo para resolver mi problema, estás decepcionando mis esperanzas: 

¡Escúchame! 

Todo lo que pido es que me escuches, no que me hables ni que te tomes molestias por mí. 

Escúchame, sólo eso. Es fácil aconsejar, pero yo soy capaz; tal vez me encuentre desanimado y con problemas, pero no soy incapaz. 

Cuando haces por mí lo que yo mismo puedo y tengo necesidad de hacer, no estás haciendo otra cosa que atizar mis miedos y mi inseguridad. 

Pero cuando aceptas simplemente que lo que siento me pertenece a mí, por muy irracional que sea, entonces no tengo por qué tratar de hacerte comprender más, y tengo que empezar a descubrir lo que hay dentro de mí. 

Seguramente es por esto por lo que la oración funciona: 

¡Dios está siempre ahí para escuchar!
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