Tu presencia habita en mis sentimientos, mi corazón y mis fuerzas.

Tu presencia habita en mis sentimientos, mi corazón y mis fuerzas. Cómo te llamas no importa ya que en este mundo lo más hermoso llevaría tu nombre, tu sonrisa sería la inspiración del pintor y tus ojos la luz de las estrellas, tu cuerpo la silueta perfecta para cualquier escultor. 
Reflexiones de amor, No es necesario pronunciar tu nombre, aunque ese describiese a la mujer perfecta, tú haces de nada un todo y del lugar más simple el más hermoso, tu especialidad; hacerme feliz, defecto; nunca dejar de enseñarme a luchar.
Creer en ti es muy sencillo, sólo vasto con mirarte a los ojos para conocerte y descubrir que eres parte de mi ser, ahora sé que sólo tus ojos me harían feliz; ahora sé que eres "El pincel que pinta mi corazón".

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