En el espejo

En los espejos del mar se reflejaba la tierna edad de tu hermosura, la virtud y la belleza de tu cara como una azucena blanca y pura, ningún hombre mortal te mereciera.
En los espejos del mar se reflejaba la tierna edad de tu hermosura
Vestida solo con la espuma del mar parecías una preciosa sirena, las ostras al verte pasar empezaban a parir perlas. 
La sal del agua del mar besaba tu pura belleza, y tú que excitada estabas hacías el amor con ella. 
Del agua yo tuve celos y al contemplar tu esplendor fui escribiendo en el viento con mis suspiros de amor. 
Eres Venus, Ninfa, y Diosa, la musa inmortal de los poetas, por un beso de tu boca hasta la vida yo diera. 
Con amor y cariño me miraste y con tu sonrisa serena, a mi cuerpo te abrazaste para adornar mi poema.


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