Una Mañana

Una Mañana

Lejanos una mañana vi tus ojos, lloraban por una pena, mas remedio no encontraba, entonces confundimos nuestros labios, y un largo y tierno beso, sano tu corazón.

Lejana una mañana sentí tu alma, estaba afligida por una pena, mas remedio no encontraba, entonces confundimos nuestros cuerpos, y al unirse nuestras almas, olvidaste el dolor.

Compartir en Google Plus
Comparte esta reflexión en tus redes sociales y no olvides seguirnos en nuestras redes sociales

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada