El viento, la vida y yo... nada más

Tengo la caricia del viento, a el no le importa quien fui, quien soy o quien seré
Tengo la caricia del viento, a el no le importa quien fui, quien soy o quien seré. 
Tengo el beso de la vida, ella es la que extenderá el cheque al portador, de quien soy, de quien fui, o de quien quiero ser.
A veces la existencia me dio los besos más sinceros, pero aún bastantes más veces me regaló besos de Judas. 
Tengo el abrazo de mi propio abrazo ,a pesar de que a veces no sea tan reconfortante como el abrazo compartido, es mi abrazo más justo, más verdadero.
El viento, la vida y yo... nada más. 
Porque nadie sino el viento, nadie sino la vida y nadie sino yo misma, serán los aliados más ciertos.

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