El verdadero amor incondicional

El verdadero amor incondicional de una madre que te adora.

No hay formas, no hay fórmulas. Aquí no hay protecciones posibles. Aquí no puedo aislarte del frío, ni iluminarte en la oscuridad. 
Hoy en tus lágrimas me sentí inútil, hubiera querido ser todopoderosa para curarte ese dolor, pero ya este estado de malestar tuyo no es una simple fiebre de catarro, no hay medicamentos para curar el sufrir del amor. 
De este amor que te llega tan tempranamente , que te hace romperte aun cuando ni siquiera tu corazón pre-adolescente tiene la vacuna que te inmunice de él ni lo más mínimo. 
Hoy tu llanto dolía en mí y lo único que pude hacer fue abrazarte. Lo único que pude hacer fue refugiarme en ti. ¡Sí, refugiarme! Refugiarme yo… Yo, que debería tener el corazón a mis años hecho mármol, hecho acero. 
Fui yo la que lloré por dentro y maldije al amor Porqué estaba hiriéndome aún más que a ti, porque se como desgarra, como te hace débil, como te mortifica. 
Yo lloraba en ti, en tus ojos de niño mientras comparaba la mochila que llevabas colgada a la espalda con el peso de tus libros con ese peso que se nos encarama al alma cuando nos enamoramos. No hay formas, no hay fórmulas. Aquí no hay protecciones posibles. Mañana volverás a sonreír o

pasado, o al día siguiente. Y será un bálsamo para tu recién estrenada herida. Aquí no puedo sanarte, esto no es un sarampión, ni una alergia. 
Empieza tu camino, tu andadura, los precipicios infinitos, las grutas profundas, al igual que te mostrará las lunas más bellas, los soles más espléndidos, las primaveras más floridas, este amor que estrenas te enseñará los otoños más melancólicos y la frialdad y crudeza de los inviernos. 
Pero no hay fórmulas querido hijo, no las hay. 
Si tan siquiera hubiese una iría hasta el infinito para buscártela, me dejaría los pocos restos de fuerza que me quedan para que no sufras, para que el daño de amar no te duela. 
Pero no las hay, vida de mi vida, y lo único que puedo darte es lo que en mí no se agotará jamás. El verdadero amor incondicional de una madre que te adora.
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