Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer

Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas
Cuídate mucho de hacer llorar a una mujer, pues Dios cuenta todas sus lágrimas. La mujer salió de la costilla del hombre, no de los pies para ser pisoteada, ni de la cabeza para ser superior, sino del lado para ser igual, debajo del brazo para ser protegida y al lado del corazón para ser amada

Compartir en Google Plus
Comparte esta reflexión en tus redes sociales y no olvides seguirnos en nuestras redes sociales

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada