No importa el tamaño de la herida o de la lágrima

No importa el tamaño de la herida o de la lágrima

No importa el tamaño de la herida o de la lágrima, no hay corazón roto que Dios no pueda reparar.
No importa el tamaño de la herida o de la lágrima, no hay corazón roto que Dios no pueda reparar.
No importa el tamaño de la herida o de la lágrima, no hay corazón roto que Dios no pueda reparar.


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